Acerca de la herramienta
Palanca de Crecimiento
Diagnóstico financiero estructural para pymes colombianas.
Qué hace
Un negocio puede ser rentable y estar ahogado al mismo tiempo. El contador dice que ganaste plata este mes; la cuenta bancaria dice otra cosa. Las dos son ciertas, y el balance de prueba no explica por qué.
Palanca responde cuál de los dos problemas tienes: si el margen no aguanta, o si cada peso que vendes se queda atrapado en cartera e inventario antes de volver. Es la primera pregunta que hay que contestar, porque la respuesta cambia por completo qué hacer después.
El número que lo resume es la palanca de crecimiento: tu margen EBITDA dividido por tu PKT. Por encima de 1, crecer te suelta caja. Por debajo de 1, cada venta nueva te pide más capital del que te deja — y estás creciendo hacia el problema, no hacia afuera.
Qué es gratis y qué se paga
La versión gratis son seis pasos y termina en un diagnóstico estructural completo, no en una muestra recortada. Entrega:
- Tu palanca de crecimiento, con veredicto: cada peso de venta adicional, ¿te da caja o te la quita?
- El margen de contribución y el EBITDA, calculados sobre tus cifras.
- El capital de trabajo neto operativo (KTNO) y la productividad del capital de trabajo (PKT).
- Cuál palanca te rinde más: precio, costo, cartera o inventario.
La versión completa suma dos pasos —estacionalidad y compromisos del año— y con ellos el calendario de caja. Entrega, además:
- El calendario de caja mes a mes, de enero a diciembre, con la estacionalidad de tu venta.
- En qué mes te va a faltar la plata, y cuánto.
- La proyección a cinco años —PyG, flujo de caja y saldos al cierre—, con el IPC y el IBR cargados de Investigaciones Económicas de Bancolombia.
- Los indicadores año por año, con su banda de lectura: cobertura del servicio de la deuda, Deuda/EBITDA, Intereses/EBITDA, PKT y tu palanca de crecimiento a cinco años.
- La simulación del crédito antes de pedirlo: monto, plazo, período de gracia y tasa IBR + spread.
- El archivo en Excel con las fórmulas vivas, para mandárselo al banco.
El ejemplo abre entero y no te pide nada. Es la forma honesta de mostrar lo que se cobra: lo ves funcionando con una empresa de muestra antes de decidir.
Cómo lo calcula
Un solo motor. Todas las pantallas leen del mismo cálculo. No hay una segunda cuenta en ningún lado: dos cuentas son dos respuestas que un día dejan de coincidir.
El PKT se mide con el capital de trabajo de diciembre, no con el promedio del año. El promedio suaviza la estacionalidad y es más amable con un negocio de temporada, pero no aparece en ninguna otra pantalla: tener el indicador central corriendo sobre un tercer número que nadie ve obliga a explicar por qué el KTNO «es» uno arriba y otro dos centímetros más abajo. Es una lectura más exigente, y coherente con lo que ves.
Los sueldos se piden sin prestaciones y la app aplica el factor. Y el saldo de proveedores sale de lo que compras, no de lo que vendes — es el error que más deforma el PKT de un negocio que está armando inventario.
La proyección a cinco años arranca en el negocio de hoy indexado a inflación. Ni una décima más. Cada renglón crece con el IPC con que cerró el año anterior, y las nóminas tres puntos por encima, porque el salario mínimo casi nunca sigue al IPC. De ahí en adelante mueves tú lo que quieras: la venta puede crecer con el IPC, por encima de él, o con el número que escribas.
El IPC y el IBR vienen cargados de Investigaciones Económicas de Bancolombia, con la fecha de la publicación a la vista. Van escritos en la app y no consultados en vivo, a propósito: el día que esa página cambie de formato, una consulta automática dejaría la proyección sin tasas sin avisarle a nadie. Y la app te avisa sola cuando esas tablas llevan más de un año o cuando tu proyección se pasa de su horizonte.
La deuda se encadena de verdad. El desembolso no paga cuota ese mes, la gracia paga intereses sin abonar capital —y sin capitalizar nada—, y la cuota se recalcula cada enero porque la tasa es variable. Son las reglas de un banco, no una aproximación.
Qué trae el Excel, y qué no
El archivo que te llevas no es una foto del modelo: es el modelo. La venta, los costos variables, los fijos, la renta, el capex, la caja, el KTNO, los subtotales y los indicadores van con fórmula viva y apuntan a las filas de arriba: el comité mueve un supuesto y ve reaccionar la hoja.
Tres renglones van como valor, y el archivo lo dice. Los fijos que crecen por escalones —su crecimiento es una función a saltos y escribirla como una multiplicación daría un número distinto al que calculó el modelo— y los saldos de cartera, inventario y proveedores al cierre, que son política declarada y no una palanca de esa hoja. Ponerlos como si movieran el archivo sería la peor clase de fórmula viva: una que se ve auditable y miente.
Dónde pone el límite
Esto vale tanto como lo anterior, y va escrito para que nadie tenga que descubrirlo a mitad de camino:
- No simula IVA ni retenciones. En Colombia el IVA es bimestral y puede ser el pico más grande del trimestre. No está aquí, y es lo primero que habría que tener presente al leer el resultado.
- El impuesto de renta no se calcula: sale de los montos que tú repartes en el paso de compromisos. Y la proyección no lleva depreciación ni amortización, a propósito: modelarlas obligaría a pedir el detalle de los activos, su vida útil y su método. El error queda del lado prudente.
- No consigue financiación. Te dice cuánta plata falta y qué cobertura te queda si pides un crédito, no en qué condiciones lo conseguirías.
- Los factores de nómina son un supuesto. 1,55 sobre los sueldos con prestaciones y 1,25 sobre los integrales. El mínimo legal puro es 1,38: si tu empresa no paga bienestar, capacitación ni ARL de riesgo alto, aquí te queda alto.
- Las rotaciones son promedios del año. Cartera, inventario y proveedores. Un cliente grande que se atrasa no aparece como tal.
- Los patrones de estacionalidad no son estadística oficial. Son el calendario comercial colombiano puesto en números, para arrancar. Ponerles el sello del DANE sería prestarles una autoridad que no tienen.
- No es una proyección auditada. Es un diagnóstico de orden de magnitud: sirve para decidir si hay un problema y de qué tamaño. No reemplaza un flujo de tesorería semanal, ni tu contabilidad, ni unos estados financieros firmados.
Ratio entrega la herramienta y los supuestos que la acompañan. La revisión de estas cifras y su presentación ante un banco o cualquier tercero son responsabilidad de quien las firma.
Quién está detrás
Palanca la construyó Ratio Outsourcing Financiero, desde Medellín y para toda Colombia. Ratio es la dirección financiera externa de una pyme: el director financiero que la empresa necesita, sin el costo de tenerlo en nómina.
La dirige Federico Delgado González, con más de quince años dirigiendo y asesorando empresas y consultor financiero de Inexmoda. Lo que esta herramienta calcula no salió de un manual: es el mismo criterio con el que Ratio se sienta en la silla del CFO de sus empresas cliente.
Las otras dos herramientas
Son tres, cada una responde una pregunta distinta, y las tres abren un ejemplo completo sin pedir registro.
Tracción
¿Qué jalona tu EBITDA y qué lo frena? Abre tu archivo de ventas y muestra el margen producto por producto y canal por canal.
Se conecta con esta. El plan que armas en Tracción se abre acá con un botón: tu negocio de hoy queda como base y el plan cargado como escenario —venta, canales como unidades de negocio, costos y gastos variables, ICA, fijos, estacionalidad, días de cartera y los saldos de tu balance—. Nada se guarda hasta que digas «Trabajar con esto». Tracción dice de dónde sale tu margen; Palanca dice qué le hacen esas decisiones a tu caja.
Flujo de caja a 13 semanas
¿Alcanzo a pagarle a proveedores este mes, o tengo que llamar al banco? Palanca mira el año; esta mira el trimestre semana por semana, con tus facturas reales.
¿Quieres que miremos tus números contigo?
El diagnóstico estructural es gratis y no te pide nada. Si después de verlo prefieres que alguien se siente a leer el resultado contigo, para eso está Ratio.